Nasser Al Attiyah nació un 21 de diciembre de 1970. Es un príncipe qatarí, deportista olímpico de tiro al plato y además automovilista de rally. En las competencias de rally ha disputado el Campeonato Mundial de Rally de Automóviles de Producción y el Rally Dakar. En el Rally Dakar de 2009 ganó un total de 2 etapas pero fue descalificado por saltarse 9 puntos de control. Miembro de una de las principales familias de Qatar, Al Attiyah es pariente de la mujer que amamantó al actual Emir del pequeño estado del Golfo Pérsico, una relación que le vale el tratamiento de Príncipe.
Debutó en 1989 en las competencias de rally pero durante siete años no pudo competir en el rally debido a que el presidente de la Federación de su país pertenecía a una familia rival de los Al Attiyah y promocionó a otros pilotos. Esta situación le hizo optar por el tiro olímpico, que le llevó a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, Sydney 2000 (donde ocupó el sexto lugar) y Atenas 2004, dónde se quedó a las puertas de la medalla, que perdió en el desempate contra un atleta cubano y quedando en el cuarto lugar. Cuando un primo suyo asumió la presidencia del automovilismo de su país volvió a las competencias. En su primer Dakar consiguió el décimo lugar con Mitsubishi, lo que hizo que BMW le confiará su volante los tres años siguientes.
¿Cómo valoras el trabajo en equipo a bordo del Race Touareg y que importancia tiene el copiloto en este tipo de competencias?
“Cuando tienes un nuevo copiloto a tu lado, debes activar un nuevo proceso de coordinación, sumar experiencias y mejorar la comunicación día tras día. Esto requiere un poco de paciencia. No sólo los copilotos cometen errores al elegir un camino equivocado; el piloto también puede elegir la velocidad errónea. Para mí, siempre es muy importante tener una buena compenetración en la comunicación a bordo. Con Timo Gottschalk, enseguida encontré una buena forma de hacerlo. Esto me hace ser optimista de cara al rally que disputaremos en enero.”
En esta prueba de cara al Rally Dakar 2010 en la que perdiste por tan poco tiempo una derrota tan apretada.. ¿duele más?
“Para mí, el resultado no es tan vital como para la prensa. Participé en esta prueba con el objetivo de completar el máximo de kilómetros con el coche y de coordinarme con Timo. Acabar primero o segundo no era importante para mí, pues tengo otro rally que preparar antes del próximo Dakar. Entonces, la situación probablemente sea totalmente distinta. Pero, honestamente, lo único que realmente cuenta es que Volkswagen ha conseguido esta doble victoria de una forma muy superior. Lo que cuenta es el equipo. No me siento perdedor en ningún caso. Cuando Carlos gana, yo también lo hago. Al fin y al cabo, ambos corremos para el mismo equipo”.
¿Cuáles fueron los objetivos de aprendizaje en tu primera carrera con el equipo Volkswagen?
“Acabar el rally y acumular el máximo de experiencia han sido mis grandes objetivos. Llegué a Volkswagen tras estar compitiendo en otro equipo. Volkswagen tiene un nivel tecnológico completamente distinto y mucho más profesional. Por supuesto, otro de mis objetivos era ponerme a prueba a mí mismo. Disfruté de cada minuto y de cada curva con el Race Touareg”.
¿Qué puede hacer un piloto para facilitar el trabajo del equipo técnico?
“Siempre trato de mantener una relación muy estrecha con mis mecánicos. Esto incluye varias conversaciones individuales para explicar las situaciones que requieren trabajo adicional durante las asistencias. Este rally en particular provocó muchos daños en la carrocería, ya que las pistas eran muy estrechas. Pero los chicos pueden estar seguros de que nosotros hacemos todo lo posible para llevar el coche a la meta sin ningún rasguño. Sin embargo, hay situaciones que son simplemente inevitables. Esto es lo que intento explicar”.