
A los hermanos Pascual este Rally Dakar les quedará grabado. Los cordobeses de Villa Dolores no parecen estar disfrutando esta carrera; es más, Pablo la está padeciendo después de que ayer se rompiera la muñeca de su brazo izquierdo.
Para los hermanos Sergio y Pablo Pascual la edición del presente Rally no será fácil de olvidar.
Los cordobeses de Villa Dolores no parecen estar disfrutando esta carrera; es más, Pablo la está padeciendo después de que ayer se rompiera la muñeca de su brazo izquierdo.
Sergio, su hermano, sigue en carrera. Lo hizo después de vivir un lunes interminable y dramático. Estuvo parado más de dos horas, cansado, con la respiración desbocada en el medio de las dunas de Fiambalá. Contó que se detuvo y se sentó debajo de unos arbustos, que tomó toda el agua que llevaba y que terminó escarbando en la arena para buscar “el fresco del piso”.
Casi se duerme bajo el sol abrazador, semidesnudo y deshidratado. No sabe cómo levantó los 190 kilos de su KTM, pero logró ponerse en marcha (en una moto que “ardía”) y llegó a Fiambalá. Hoy está 108 en la general.
DyN