Desde que el Dakar arribó a Sudamérica, siempre hubo un Patronelli en el podio. Como si estos jóvenes de Las Flores, que no son pilotos profesionales, hubieran estado esperando la carrera toda su vida. En 2009, Marcos fue subcampeón y en 2010, logró el primer puesto. En 2011 fue Alejandro quien llevó al apellido a lo más alto y volvió a repetir en esta edición.
Alejandro corrió un Dakar impecable. Fue más veloz de lo que pareció, pero al mismo tiempo cuido su máquina, ya que no sufrió problemas mecánicos mayores. Marcos hizo una carrera similar, salvo por un error de navegación que le costó varios minutos perdidos que nunca pudo recuperar. Sin embargo, los Patronelli se las ingeniaron para lograr el 1-2.
"Tuvimos un Dakar sin problemas, sin incidentes e hicimos el 1-2 con Marcos. Son cosas que no se cuántas veces puede pasar y hay que disfrutarlo cada minuto. Hay un equipo atrás que nos permite haber cumplido este sueño", explicó Alejandro tras llegar a la meta.
En los cuatriciclos, los argentinos son superiores. Tomás Maffei logró un excelente tercer puesto en la general, mientras que Lucas Bonetto, el más joven de la competencia y debutante, finalizó séptimo. Daniel Mazzuco completó la legión argentina con el octavo puesto.