
Spataro, Fontana y Silva, tres de los máximos exponentes del automovilismo argentino, correrán por primera vez un raid. Lo harán en buggy y su meta, aunque son exitosos, sólo es terminar.
Emiliano Spataro, Norberto Fontana (actual campeón de TC 2000, ex Fórmula 1 y campeón de TC) y Juan Manuel Silva (también campeón de TC y TC 2000), son pilotos de renombre a nivel nacional que ahora decidieron participar del Dakar Argentina Chile 2011, por primera vez.
Los tres formarán parte de los 84 argentinos que estarán en la grilla de la competencia, sin embargo, se destacarán sobre el resto porque serán los únicos compatriotas en correr con buggies. Las máquinas se llaman McRae Buggy (nombre en honor a Colin McRae, fallecido campeón del mundo de Rally) y además de su estética, lo más llamativo es que no tienen parabrisas. No es un dato menor, ya que la carrera tiene más de 9.500 kilómetros...
El origen de estos aparatos es Holanda, donde tiene su sede el equipo ProDakar. Cuentan con motor de moto de nieve y no tienen caja de cambios. Pesa sólo 650 kilos y en la edición pasada, logró terminar. De los tres argentinos, sólo Silva pudo ensayar: participó de la última fecha del campeonato Argentino de Cross-Country con un cuatriciclo... y ganó. Fontana y Spataro, sólo tuvieron tiempo de tomar clases de navegación. Nada fáciles, ya que sin acompañante, hay que manejar el road book, dos odómetros, el GPS, prestar atención al Sentinela (avisa cuando un corredor te quiere superar) y a la baliza que señala el paso por el punto de control.
El objetivo de los argentinos no es la victoria, por supuesto, sino que los tres coincidieron en que cruzar los Andes ya sería una meta interesante. Sin embargo, saben que lo más difícil para ellos no será el Dakar, sino poder contener esas ganas de ir lo más rápido posible. En este tipo de competencias de larga duración, lo más importante es no romper el vehículo (cuyo alquiler costó 150 mil euros cada uno) y luego llegar.