
Grégory Murac, el responsable de seguridad de la carrera, detalla características de la organización; la comparación con las pruebas en Africa y su futuro.
Grégory Murac, el responsable de las Relaciones Exteriores y de la seguridad de la competencia definió todo.
Mientras la organización se despliega con todo su arsenal en cada ciudad donde desembarca la carrera, el dirigente de la estructura que está a cargo del gran acontecimiento deportivo se sienta tranquilamente debajo de un toldo armado en un puñado de minutos. "
-¿Ustedes están conformes con el Dakar en América del Sur?
-Por supuesto. Se cumplieron los plazos establecidos con cada organismo con el que trabajamos. Nosotros estamos muy contentos porque aquí fue el Dakar de la gente. Y sin duda esta carrera fue un instrumento de promoción para ambos países, tanto la Argentina como Chile. No hay presupuesto que pueda equiparar los 390 millones de dólares que significa la promoción de ambas naciones en el mundo. Eso se valoriza.
-¿Cuánto tiempo lleva organizar esta carrera?
-Un año. O, mejor dicho, once meses. Nosotros, en febrero de 2009, tras la finalización de la competencia anterior, ya estábamos trabajando en la versión 2010. Arrancamos con las primeras reuniones, con los lazos con los gobiernos, con el acercamiento con los proveedores, con diferentes áreas. En el caso de la llegada a esta región, el trabajo del secretario de Turismo de la Argentina, Enrique Meyer, fue clave.
-¿Por dónde se empieza semejante organización?
-Hacemos un precontrato con los países. Se traza un recorrido, se evalúan los mapas, las distancias, las ciudades, las zonas, la infraestructura. Se elabora un pre reconocimiento del recorrido. Eso en los primeros meses. En julio ya se sabe el trazado que se quiere. En septiembre se confecciona el roadbook (la hoja de ruta).
-Pero eso solo no es suficiente para el Dakar.
-No, claro. En mayo se efectúa una promoción. En este caso, en la Argentina y en Chile, y se hace otra a nivel internacional. Una gira mundial por los Estados Unidos, Japón, Brasil, España, Inglaterra, Holanda y Francia, por supuesto. A la vez se logran reuniones de coordinación con ambos gobiernos.
-¿Cuántas veces viaja a la Argentina desde Francia antes de un Dakar?
-Voy no menos de 3 veces a cada región. Se chequean todos los detalles y que todo esté entendido. Suelo estar 10 días por mes en ambos países y a partir de septiembre, más tiempo aquí que en Francia. Se especifica mucho el trabajo con Gendarmería Nacional, la policía provincial, Defensa Civil, los Carabineros, la Zona de Espectadores.
-¿Es más difícil organizar un Dakar aquí que en Africa?
-Es muy diferente. Aquí todo es más estructurado, con una administración más organizada. El público aquí da más trabajo que en Africa, por supuesto. Pero allá todo es más complejo porque no hay nada y hay que trabajar en más detalles.
-¿Usted prefiere hacer el Dakar en Africa o en América del Sur?
-En términos económicos, es más barato hacerlo en Africa que aquí.
-¿Cuánto sale organizar un Dakar?
-A la fecha de hoy no se sabe cuánto. Hay que esperar que finalice.
-¿Y el Dakar 2009?
-No tengo ese dato.
-Se habla de 30 millones de dólares.
-Me parece mucha plata. Hay que ver cómo se cuenta también. Si uno incluye las inversiones de los equipos, por ejemplo, es otra cuestión. No lo sé.
-Dónde se hará el Dakar 2011?
-Tenemos dos alternativas. Una es el norte de Africa, en Túnez, Libia y Egipto. La otra, por supuesto, es regresar aquí.
-¿Cuál tiene más posibilidades?
-Primero queremos terminar con este Dakar. Luego, pensar en 2011. Hay que ver. No es malo que vaya rotando en un futuro más lejano. Que sea itinerante, aunque se sabe que el alma del Dakar es Africa.
-Sabemos que ya hubo una carta de intención dirigida a los gobiernos de la Argentina y de Chile en octubre último.
-Así es. Es el primer paso que se realiza para continuar con las gestiones. Ahora queda el resto, Veremos qué se decide. El 31 de enero estará la sede elegida.
Culpan a la Argentina. Según una nota en el diario La Tercera, una oferta menor a la ofrecida este año por parte del gobierno argentino haría peligrar la realización del Dakar en la región en 2011. El gobierno desembolsó 6 millones de dólares, al igual que el de Chile.
Fuente: Cancha Llena